The perfect game
Publicado el 2026-03-25 23:09:21
La historia de la computación y los videojuegos siempre me ha resultado emocionante. Es increíble ver cómo con tan poco podían crear tanto; las limitaciones técnicas de hace 40 años eran una total locura. Los desarrolladores, tanto de hardware como de software, solían enfrentarse a retos muy complejos para poder desarrollar un producto usable y que diera lo máximo por sus prestaciones.
Esto hace bastante ruido en mí acerca de cuánto necesitamos en realidad y cuántos recursos estamos sacrificando para tener modernidad. ¿Era necesaria la actualización de la app de mi banco? La anterior funcionaba bastante bien.
Lo cierto es que la obsolescencia es real, pero también la obsolescencia programada. El Perseverance del 2021 tiene un procesador PowerPC de 1998 y sigue transitando Marte con una fiabilidad digna de la NASA después de 5 años al día de hoy.
No soy el lector más culto ni el más devorador de libros, pero siempre trato de consumir un número de libros que sobresalga por encima de otro tipo de entretenimiento, así que he comenzado este año con este libro: The Perfect Game, que cuenta la historia de Henk Rogers, un desarrollador, empresario, visionario y activista ambiental. Aunque el libro nos cuenta ampliamente su vida desde sus orígenes hasta su labor actual como ambientalista, hace gran énfasis en cómo Tetris transformó su vida de forma radical, cómo logró capturar totalmente su atención y cómo logró tener una visión más allá para un juego que, a primera vista, parecía demasiado sencillo y obsoleto para la época.
Henk descubre este videojuego en una convención en Los Ángeles, California, en el 88. Para entonces, ya había otros videojuegos en puerta como Zelda y Mario 3 que no tenían comparación alguna en complejidad, ni en jugabilidad, ni en gráficos, ni en sonido, ni en animación. Y es bastante lógico: Tetris es un videojuego que cumple perfectamente y lo da todo: reto, entretenimiento y esa necesidad de querer regresar por más, características de un buen videojuego. Todo esto apenas requiriendo lo mínimo.
Y es que da igual si se trata de una versión para la Electronika 60, Commodore o Nintendo Switch, el entretenimiento es el mismo.
Si tengo que contar mi historia con Tetris, diré que lo conocí en esas consolas BrickGame de los 90, pero poco después, cuando mi papá me compró mis primeros videojuegos, tanto él como yo tuvimos cierto apego por Tetris. Él incluso llegó a comprarse su Gameboy. Su trabajo como chofer a veces lo hacía esperar horas para poder salir al viaje y así podía jugar mientras esperaba.
Durante toda mi historia "videojueguil" he pasado por múltiples versiones: la Plus de PSX, Tetris World de GameCube, Tetris DS y la más reciente con la que estoy enganchado: Tetris 99. Es increíblemente adictivo.
Creo que cuando programaban Tetris 99 para las consolas modernas pensaron:
— ¿Cómo aprovechamos tanto poder de procesamiento de las nuevas consolas, animaciones y video de fondo? ¿Efectos súper especiales? ¿Figuras renderizadas en 3D con texturas ultra 4K? Podemos juntar todo eso.
Entonces alguien llegó y dijo:
— Muchachos, paren todo, acaba de salir Tetris Effect. Estos tipos cruzaron la línea, mira esos efectos, escucha esa música, el nuestro se ve como basura a un lado.
— Necesitaríamos hacer 99 iguales al que ya tenemos para igualarlo.
— ¡Eso es! ¿Y si ejecutamos 99 partidas de Tetris al mismo tiempo?
— ¿En local u online?
— ¿Por qué no en ambos?
— ¿Free for all?
— Battle Royale.
— ¿Como PUBG?
— No puedes hacer un T-spin en PUBG. Obvio, mejor que PUBG, mejor que Fortnite, mejor que toda esa basura violenta.
Y en menos de un año tienen el mejor Battle Royale libre de violencia jamás creado. Tetris 99 es simplemente mágico, tiene las reglas del Tetris moderno y los retos diarios funcionan bastante bien. La inclusión de temas a cambio de cumplir retos diarios es bastante sensato y motivante. Si bien el nivel de los jugadores online es insano e imposible para el promedio, se sigue disfrutando bastante.
Y eso es precisamente lo que como programador me lleva a reflexionar en que un desarrollo no siempre debe tener lo último y más novedoso, sino lo mejor para su objetivo: sus usuarios.
Tetris ganó siendo obsoleto, el Gameboy ganó siendo obsoleto, Nintendo está ganando siendo obsoleto; han ganado manteniendo ese punto entre obsolescencia y funcionalidad equilibrada.
También tenemos casos donde no es posible sobrevivir siendo obsoleto: Casio ya no vende más relojes que Apple, incluso mi smartwatch favorito de todos los tiempos, el Amazfit Neo, no encajó con un público que sacrificó todo a cambio de la innovación. Los puntos fuertes como ser ultradurable y autónomo durante años dejaron de ser prioridad.
Volviendo al libro de Henk Rogers, The Perfect Game nos cuenta datos interesantes acerca de la industria del videojuego y la computación en aquellos años, cómo era su visión como hombre de familia y como hombre de negocios.
Este libro nace como una necesidad de Henk de contar su historia previa a la salida de la película en 2023. Si bien en sus propias palabras le encantó la interpretación del protagonista, hay demasiado que contar previo al contenido de la misma y sobre todo que la exageración de la historia misma dio lugar a omitir otros datos relevantes que sí ocurrieron.
The Perfect Game es además para mí un libro que habla bastante acerca de la perseverancia, ya que su vida está llena de situaciones en donde lo más sensato sería ceder y no lo hizo. De verdad, dicho de otra forma, diría que es el diario de un "viejo terco" que me motiva a ser un poco más terco con mis creencias.
Solo hay un problema por el cual mi recomendación es limitada y es el hecho de que hasta el día de hoy, marzo del 2026, el libro solo está disponible en inglés en las tiendas de Amazon. Si de igual manera quieren rifársela con un traductor pueden optar por la versión digital, les aseguro que si al igual que a mí les gustan las historias biográficas llenas de datos curiosos de la computación y negocios, no los va a defraudar en lo más mínimo.
The Perfect Game es ahora uno de mis libros favoritos y además debo comentar que es físicamente genial, lleno de figuras de Tetris e imágenes históricas con una portada de holograma.
Saludos!
Comparte tu opinión o experiencia